Catedral de Módena y Torre Ghirlandina
Corazón Románico de la Ciudad
La Catedral de Módena y la Torre Ghirlandina son los símbolos más famosos de la ciudad emiliana y representan un ejemplo excepcional de arte románico, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La catedral, comenzada en 1099 según el diseño del arquitecto Lanfranco con esculturas de Wiligelmo, fue construida para albergar las reliquias de San Geminiano, patrón de Módena. Sus tres naves, la cripta y las extraordinarias esculturas del Génesis la convierten en una de las grandes obras maestras del arte románico europeo.
Junto a la catedral se alza la Torre Ghirlandina, que mide casi 90 metros de altura y que se construyó originalmente como campanario, completándose en 1319. Su aguja octogonal y las elegantes balaustradas de las que toma su nombre dominan el centro histórico. La torre también ha tenido funciones cívicas, albergando la histórica “Secchia Rapita”.
Juntas, la Catedral y la Ghirlandina cuentan la historia, la fe y la identidad de Módena, convirtiéndola en un punto de referencia artístico y cultural en el panorama italiano y europeo.